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PresentaciónObjetivosEstructuraAutoresTemasiconografía
MEDICINA INTERNA II
Disnea aguda
1.
Concepto
2.
Valoración en urgencias de la disnea aguda
2.1Estado hemodinámico
2.2 Diagnóstico sindrómico
2.3 Diagnóstico etiológico
2.4Tratamiento urgente
2.5Destino del paciente
3.
Bibliografía

1. CONCEPTO

La disnea se define como la sensación de “falta de aire”, de una respiración anormal o incómoda con la percepción de mayor trabajo respiratorio que aparece durante el reposo o con un grado de actividad física inferior a la esperada. No se considera patológica cuando surge con el ejercicio extenuante en individuos sanos con buena condición física ni con el ejercicio moderado en personas sanas no acostumbradas al esfuerzo.

Es el síntoma cardinal de enfermedades que afectan al sistema cardiorrespiratorio. Su intensidad es variable dependiendo del dintel de sensibilidad del paciente y del grado de afectación (Tabla 1). Puede tener distintas formas de presentación (Tabla 2). El paciente la describe como: “tengo fatiga”, “no puedo respirar”, “no me entra el aire en los pulmones”, etc. El médico deberá discernir cuál de las anteriores descripciones, más o menos vagas, corresponden a una disnea real. También conviene diferenciar claramente entre la “dificultad subjetiva respiratoria” y el “trabajo respiratorio aumentado”, de otros términos que con facilidad, se confunden, como son la taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria) y la polipnea o hiperpnea (aumento de la ventilación/minuto, a expensas, sobretodo, de un aumento del volumen corriente).

Existe tendencia a identificar la disnea con la insuficiencia respiratoria. Aunque coexistan en numerosas patologías, no en todos los casos se sigue de fracaso de la función pulmonar, como, por ejemplo, en el síndrome de hiperventilación alveolar.

No debemos olvidar que su diagnóstico, aunque se sospeche por la clínica, se basa en el análisis de los gases en sangre arterial (PaO2 menor de 60 mm Hg y/o la PaCO2 mayor de 50 mm Hg respirando aire ambiente).

La disnea puede ser aguda o crónica, según el tiempo de evolución. En la práctica de urgencias, tanto la disnea aguda como la agudización de la disnea crónica son las formas de presentación más frecuentes.

En un servicio de urgencia el diagnóstico de la disnea aguda entraña las mismas peculiaridades ya comentadas en el dolor torácico agudo.