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3. Pérdida subita de visión Una disminución brusca de la agudeza visual es siempre un signo de alarma por la posibilidad de encontrarnos frente a una situación urgente. Si se acompaña de signos inflamatorios externos y el proceso es doloroso, ha sido ya descrito dentro del capítulo de ojo rojo. Si la disminución de agudeza visual se acompaña de un ojo blanco, el proceso es siempre indoloro y suele ser intraocular. Conviene recordar que a veces un paciente toma como de aparición reciente una ambliopía antigua de la que no ha sido consciente hasta que, de forma casual, se ha tapado el ojo bueno. Tampoco hay que olvidar que existen pacientes simuladores. Dentro del grupo de disminución de agudeza visual MONOCULAR aguda, hay
que considerar los siguientes cuadros: | |