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5. CONTUSIONES OCULARES
Cuando un traumatismo incide sobre la región
orbitaria o sobre el mismo globo ocular, puede producir lesiones directas
con abrasión o laceración en el eje donde actúa el golpe y
lesiones por contragolpe en un plano alejado, como consecuencia
de las ondas de choque.
Los traumatismos que inciden
directamente sobre el reborde orbitario, pueden manifestarse con un HEMATOMA
PALPEBRAL; la sangre infiltra el tejido celular subcutáneo de los párpados,
sobre todo el superior, impidiendo y dificultando la apertura de la hendidura
palpebral. En este caso la conducta a seguir es:
Hay que descartar la posibilidad de lesiones oculares subyacentes,
solicitando el examen del oftalmólogo.
Descartar una fractura del marco orbitario solicitando una
radiografía.
Si no hay lesiones asociadas, el tratamiento del hematoma
palpebral se limitará en un primer momento a aplicar bolsas de hielo y
posteriormente facilitar la reabsorción sanguínea.
Cuando el traumatismo contuso
afecta directamente al globo ocular, debido a las múltiples estructuras,
podemos encontrarnos con diferentes manifestaciones clínicas aisladas
o asociadas (SíNDROME TRAUMÁTICO DEL GLOBO OCULAR):
1. Lesiones corneales.
2. Roturas del esfínter pupilar, que producen midriasis traumática.
3. Hiposfagma que oculta un estallido escleral subyacente.
4. Iridodiálisis o desgarro de la base del iris.
5. HIPEMA, acompañando generalmente al anterior. Consiste en
la presencia de sangre en la cámara anterior.
6. Desgarros de la inserción del cuerpo ciliar y de la malla
trabecular, que darán lugar a un GLAUCOMA TRAUMÁTICO.
7. Rotura total o parcial de la zónula que dará lugar a una
LUXACIÓN o SUBLUXACIÓN traumática del CRISTALINO. Una luxación mínima
dará sólo alteraciones de la refracción por el desplazamiento del cristalino.
Si es mayor, puede observarse el ecuador de parte del cristalino dentro
del área pupilar y el signo característico de la iridodonesis o temblor
del iris. Si la luxación es completa, el cristalino puede caer en la cavidad
vítrea o pasar a cámara anterior, lo cual significa una urgencia quirúrgica.
8. Lesiones del fondo de ojo:
EDEMA DE BERLíN o conmoción de la retina, afectación edematosa
de la mácula por contragolpe que se manifiesta con una disminución de
la visión central; generalmente se recupera.
Rotura coroidea.
Hemoragia en el vítreo.
DESPRENDIMIENTO DE LA RETINA TRAUMÁTICO, debido a la tracción
que la contusión provoca sobre la base del vítreo, produciéndose una diálisis
de la retina o un desgarro periférico.
9. Neuropatía óptica traumática.
Conducta a seguir
Buscar
minuciosamente cada uno de los signos que demuestren afectación ocular
(midriasis, iridodonesis, disminución de visión...).
Si hay un hiposfagma o hemorragia subconjuntival pensar en
la posibilidad de una rotura escleral subyacente.
Abstenerse de instilar cualquier tipo de colirio.
Remitir el paciente a un centro especializado donde evaluarán
con medios más apropiados todas las posibles lesiones y en cada caso aplicarán
la terapéutica adecuada (médica o quirúrgica).
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