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UROLOGÍA.

Urgencias urológicas en atención primaria.
0.
Introducción
1.
Hematuria
1.1 Historia Clínica
1.2 Aproximación topográfica del sangrado
1.3 Exploración Clínica
1.4 Exploraciones complementarias
2.
Retención urinaria
3.
Infección urinaria
3.1 Concepto. Terminología
3.2 Clasificación
3.2.1 Infecciones urinarias bajas
3.2.2 Infecciones urinarias altas
4.
Cólico nefrítico
5.
Otras urgencias urogenitalies en el varón
5.1 Parafimosis
5.2 Síndrome del escroto agudo
6.
Bibliografía

1.4 Exploraciones complementarias

En cuanto a las exploraciones complementarias susceptibles de ser practicadas en el ámbito de la asistencia primaria quedarían reducidas a:

a)  Hemograma. Nos ofrece únicamente datos sobre la cuantía de la hemorragia (anemia) aunque esta podría deberse a insuficiencia renal concomitante. Una leucocitosis nos hablaría de proceso inflamatorio infeccioso (pielonefritis). La existencia de una trombopenia podría indicar proceso hematológico responsable por hipocoagulación.
b)  Radiografía abdominal simple. Puede aportar datos sobre el tamaño de los riñones (aumentados en la poliquistosis renal, tumores) y la presencia de imágenes litiásicas a nivel de todo el tracto urinario. Así mismo puede demostrar la existencia de vejiga dilatada (retención) o irregularidades en la pared de la vejiga sugerentes de tumoración a ese nivel.

Actitud del médico de atención primaria ante una hematuria

La hematuria, al margen de su espectacularidad, y del lógico sobresalto que produce al paciente, raramente produce una situación de emergencia o urgencia que requiera la puesta en práctica de medidas especiales, incluída la derivación urgente del paciente a un Centro Hospitalario.

1)  Evaluación del estado hemodinámico. Como hemos dicho, salvo raras excepciones, no suele estar comprometido. En caso de que así fuera, se requiere canalización de una vía venosa y el aporte de líquidos parenterales (sueros salinos, hemocé, etc) y derivación a Servicio de Urgencias hospitalario. La misma postura cabe tomar en hematurias copiosas que no han cedido tras varios días.

2)  Intento de evaluación etiológica. Debe procederse a la remisión al Servicio de Urgencia hospitalaria los casos en que se sospeche traumatismo renal, infarto renal, uropatía obstructiva, discrasia sanguínea o infección renal. En los restantes procede tranquilizar al paciente, aplicar tratamiento antiséptico urinario en los casos de sospecha de infección sin factores de riesgo y derivación a la consulta de Urología para diagnóstico y tratamiento en los restantes.

3)  Colocación de sonda uretral. Estará indicada en los casos en que los coágulos supongan un obstáculo mecánico para la emisión de la orina.